Este breve escrito, ambicioso en su pronunciamiento, es un reconocimiento al gran dirigente y compañero Walter Ramella, en agradecimiento a su excelente calidad humana, y por trasmitirnos, con su conducta peronista, el amor hacia el legado del general Perón y hacia la causa de nuestro pueblo.
En busca de una explicación.
En el libro “operación Traviata”, el periodista Ceferino Reato, cita unas declaraciones del entonces jefe Montonero Mario Firmenich, en donde se pronunciaba socialista, y definía a la organización como la vanguardia del proletariado. Estas afirmaciones, reflejan al menos, las siguientes “debilidades ideológicas” que serán necesarias no volver a repetir: en primer lugar, encuadraron a los Montoneros por afuera de nuestro movimiento; En segundo lugar, perdieron de vista que la lucha armada es sólo un medio, nunca un fin en sí mismo y que la revolución “tiene dos ingredientes: sangre y tiempo. Si se emplea mucha sangre, se ahorra tiempo; si se emplea mucho tiempo, se ahorra sangre. Nosotros preferimos usar el tiempo, no gastar sangre inútilmente” (Juan Domingo Perón). Es decir, una revolución implica vida y un mejoramiento en la calidad, y condiciones del pueblo. En tercer y último lugar, olvidaron que el peronismo es, en palabras de John W Cooke, “el grado de conciencia más alta que ha tenido la clase trabajadora Argentina”.
Concepto político elemental.
Para nosotros, la patria del futuro es la Justicialista. Es decir, una Argentina justa, libre y soberana. Sobre la base de una autentica “Revolución Peronista”, que devuelva la dignidad al pueblo. Por lo tanto, ¿Qué tenemos que modificar?: “El sistema es un conjunto de arbitrios que conforman un cuerpo: eso es el sistema, y a nadie se le ocurriría cambiarlo. Lo que hay que cambiar, paulatinamente, son las estructuras que conforman el sistema. El sistema va a resultar cambiado cuando las estructuras que lo conforman y desenvuelven lo hayan modificado.” (Juan Domingo Perón)
Por lo tanto, hacemos hincapié en la transformación y actualización de nuestra doctrina, con el objetivo de sacar al movimiento del largo letargo al que fue sometido por el pejotismo liberal y vende patria, para transformarlo en la “punta de lanza” de la liberación nacional. ES indispensable en este propósito la formación de cuadros dirigentes, bajo nuevos conceptos y con nuevas formas de gestión administrativas
¡LA VIDA POR PERÓN!
¡PATRIA JUSTICIALISTA!